En el 2016, se cumplieron los 32 años del estreno de ‘Los Cazafantasmas 2’, la última entrega de la franquicia de este simpático grupo de héroes que tuvieron que evitar la llegada de un ser babilónico que quería apoderarse del mundo, comenzando por Nueva York. Como manda la situación, lograron elaborar un gran plan para evitarlo, salvando así lo que pudo ser el fin de la humanidad tal y como la conocemos.
Por otro lado, aquel 2016, también marcó el regreso de la saga, pero esta vez a manera de remake, con una historia distinta, donde lo más llamativo fue el reemplazo ahora por un reparto femenino contando en sus filas con nombres como Kristen Wiig o Melissa McCarthy como las nuevas Cazafantasmas. Para muchos fanáticos, este hecho es considerado uno de los grandes pecados cometidos por Hollywood, pues el filme fue rechazado por un gran sector, sin embargo logró captar la atención del público por conocer como se había planteado este regreso, especialmente luego de mucho tiempo que el título estuvo en completo silencio.
La llegada de esta cinta marcó que muchos fans de los dos filmes originales, junto con otros grupos que guardan gran admiración por los Cazafantasmas originales, empezarán a hacer “campaña” para reivindicar lo que había sucedido, y eso no era otra cosa que traer de vuelta al elenco original para, al menos, una nueva aventura. El deseo de muchos empezó a hacerse realidad cuando Sony reveló que realizaría una nueva entrega y que sería una secuela directa de la saga original, ignorando los hechos del remake, y lo mejor de todo, que traería de vuelta al elenco original. La pregunta que seguía era, ¿Cómo lograr conectar los Cazafantasmas con el público nuevamente luego de mucho tiempo de ausencia? La respuesta a esto es sólo una, apelar a la nostalgia.

La historia se ubica luego de varios años en el que los Cazafantasmas, prácticamente, han sido olvidados o creen muchos que fueron solo un mito. En este escenario se encuentra una madre soltera, quien ha recibido la noticia que su padre ha fallecido dejándole una casa en un pueblo. Hacia allá se dirige con sus hijos Phoebe y Trevor, quienes tendrán que adaptarse a un nuevo ambiente lejos del bullicio de la ciudad. Sin embargo, una vez allí, descubrirán que existe una gran razón para estar justo en dicho lugar, pues saldrá a la luz que poseen una conexión con los Cazafantasmas y empezarán a conocer más sobre este antiguo grupo de héroes, descubriendo lo bueno y al mismo tiempo, lo malo.
Desde que empezamos a ser testigos de las primeras imágenes de promoción del filme, notamos que la historia estaba dirigida hacia un lado en particular: iba a ser un homenaje para el actor Harold Ramis quien lamentablemente dejó de existir en el 2014, recordando que dio vida al personaje de Egon Spengler. La producción lo tenía claro desde un principio sabiendo que dicho rubro iba a estar a cargo de Ivan Reitman, el mismo director de las dos entregas originales, puesto que trabajó estrechamente con él en lo que fue el armado del guión junto con Dan Aykroyd. Esta cinta, al tener un gran vínculo con Reitman, no iba a estar desprotegido en la dirección y lo más idóneo era tener en ese cargo a su hijo, el también conocido Jason Reitman, quien al saber de la noticia, tildó el proyecto como “el más personal a la fecha”.
Es sabido que Hollywood desde hace un tiempo posee carencias de creatividad en darnos productos nuevos y originales en entretenimiento, y por tal ha empezado a apelar a traer de vuelta títulos que en su momento marcaron época y Los Cazafantasmas es uno de ellos. El factor nostálgico que iba a tener la cinta tenía que ser el gancho perfecto para conectar con el público de antaño y el moderno, y en ese aspecto lo ha conseguido, puesto que varios elementos se hace presentes, desde la elegante mochila de neutrones, pasando por la trampa de fantasmas hasta llegar a la joya de la corona, el famoso ECTO-1, además de otros elementos claro que poco a poco se darán cita en la historia, de la que se puede decir, sin ánimo de hacer spoiler, que el filme se siente más una secuela directa del primer filme que una tercera parte en general. Cuando la vean sabrán a que me refiero.

La cinta tenía que tener un reparto joven, más que nada para conectarse con el público joven que, seguramente, ha escuchado del título pero no lo ha visto, y créanme que no es broma, es una realidad. Desde que se supo que regresaría parte del elenco original como Bill Murray, Dan Aykroyd o Ernie Hudson, se sabía que ellos tendrían un rol secundario, porque la historia requería de algo más, y ese algo era colocar a los jóvenes como el eje central, cuyo peso cae en la actriz McKenna Grace. Ella interpreta a una “mini Egon” en todo el sentido de la palabra, porque desde su atuendo hasta su manera de pensar y hacer las cosas, se nota, como bien se dijo, que este iba a ser un homenaje para el desaparecido actor, y al verla a ella reflejada en la pantalla, tomó una gran fuerza. Si bien, por momentos se nota cierta exageración de su parte, logra darle un toque simpático al personaje, a tal punto que podemos decir “ella es la siguiente Cazafantasma”.
El resto del reparto, cumple a cabalidad con lo que le piden pero, al parecer, la verdadera intención de la producción era no opacar el trabajo de Grace porque se nota que alguno pudo explotar más, y me refiero al actor Paul Rudd en particular. Su papel pudo haber dado más si se hubiera implementado otras variantes acompañadas junta con la trama, pero al parecer no se quiso arriesgar mucho y prefirieron ver qué resultados tenía el proyecto para saber si tenía algún futuro, y desde mi punto de vista, si lo tiene. Tal vez uno de los actores que, prácticamente, está quedando encasillado en cierto rol sea Finn Wolfhard, quien al parecer vuelve a repetir su rol tanto de ‘Stranger Things’ como en ‘IT’, pero claro de una manera distinta, pero al fin y al cabo, es la misma tónica vista en sus otras producciones. Tendrá que arriesgar en realizar otro tipo de papel si es que quiere seguir en el negocio.
La cinta cumple su objetivo de entretener y regresarnos por casi dos horas a esa década tan maravillosa como fueron los años 80s, que hoy se puede ver en ciertas producciones. Una época donde la creatividad estuvo al tope con historias originales que hicieron maravillar a muchos. Se puede sentir la nostalgia por doquier una vez viéndola, lo cual era la idea, sin embargo, hay algunas cosas que están en debe, y me arriesgo a decir que, posiblemente, las estén guardando para una segunda parte, que desde mi punto de vista, la recibiría con los brazos abiertos.

Los Cazafantasmas, ¿Realmente han regresado? Habrá que saber que planes nos tiene Reitman y compañía en el futuro, especialmente pensando que en el 2024 se cumplen los 40 años de su estreno. Sinceramente, espero tener una gran sorpresa para ese entonces.
Calificación: 3.5 de 5

Co-Fundador y Director de Exorcine. Profesional en Ciencias de la Comunicación. Redactor y Editor de Videos. Fanático del Cine de Terror





0 comentarios