La leyenda de Robin Hood está de regreso, pero esta vez muy lejos de la imagen clásica del justiciero que roba a los ricos para ayudar a los pobres. En La Muerte de Robin Hood (The Death of Robin Hood), la historia del mítico forajido adquiere un tono mucho más oscuro, marcado por la violencia, la culpa y la posibilidad de redención. La película llegará a nuestra cartelera este 20 de agosto.
Esta nueva interpretación del personaje está dirigida por Michael Sarnoski, responsable de títulos como ‘Pig’ y ‘Un Lugar en Silencio: Día Uno’, y tiene como protagonista a Hugh Jackman, quien se pone en la piel de un Robin Hood muy distinto al que hemos visto en anteriores adaptaciones.
Ambientada en el siglo XIII, la película presenta a un Robin envejecido que deambula por tierras desoladas después de la dispersión de los Hombres Alegres. Sus antiguas hazañas se han convertido en leyenda, pero detrás del mito sobrevive un hombre atormentado por los crímenes, asesinatos y engaños que marcaron su pasado.
Su destino cambia cuando el Pequeño Juan, reaparece para conducirlo hacia una última aventura. Tras quedar gravemente herido en batalla, Robin es llevado hasta un remoto priorato, donde queda bajo el cuidado de la Hermana Brígida.
Es allí donde comienza a surgir una faceta desconocida del legendario forajido. A través de su convivencia en el priorato, Robin descubre por primera vez la compasión, la bondad y la posibilidad de redimirse. Sin embargo, su pasado está lejos de desaparecer.
La llegada de Arturo, un joven sobreviviente de las guerras de Robin, vuelve a poner en marcha una deuda de sangre que amenaza con arrastrarlo nuevamente hacia la violencia.
Para Hugh Jackman, interpretar a este Robin Hood representó uno de los trabajos más exigentes de su carrera. El actor construye a un personaje feroz y vulnerable al mismo tiempo, un hombre capaz de inspirar temor, pero también de despertar empatía. La transformación busca alejarse de la imagen heroica tradicional para mostrar las cicatrices que quedaron detrás de la leyenda.
El reparto se completa con Jodie Comer, Bill Skarsgård, Noah Jupe, Murray Bartlett y Faith Delaney.
Rodada en exteriores de Irlanda del Norte, La Muerte de Robin Hood apuesta por una estética medieval marcada por paisajes imponentes, enfrentamientos brutales y una atmósfera mucho más sombría que la de otras versiones del personaje.
Más que contar nuevamente la historia del legendario forajido, la película parece interesada en explorar qué ocurre cuando el héroe queda atrás y solo sobrevive el hombre que tuvo que convertirse en leyenda.
La Muerte de Robin Hood llegará a nuestra bajo la distribución de Imagem Films.

Co-Fundador y Director de Exorcine. Profesional en Ciencias de la Comunicación. Redactor y Editor de Videos. Fanático del Cine de Terror





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