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‘La Hora de la Desaparición’: Una Agradable Sorpresa Llena de Misterio y Terror

agosto 18, 2025

Como gran fan del terror que soy, siempre estoy al pendiente de lo nuevo que nos ofrece el género, y debo decir que una de las películas que me causaban mayor curiosidad por ver este año era La Hora de la Desaparición (Weapons), la segunda película del realizador de la interesante ‘Bárbaros’ del 2022, Zach Cregger, la cual había sorprendido a propios y extraños por su propuesta. Las críticas fueron muy positivas con ella, tanto así que, para algunos, fue considerada como la mejor película de terror del año (incluida nuestra página).

Como venía relatando, desde que empezaron a revelarse las primeras imágenes, la producción fue muy cuidadosa con lo que se mostraba, ya que la finalidad era la de mantener un gran misterio alrededor, sin dar mayores pistas sobre su ejecución, y que el público se preguntara de que va su historia y así poder entrar a la sala de cine con ciertas preguntas, pero sin respuestas claras. A la fecha, la cinta se mantiene, sólidamente, en el primer lugar de la taquilla, demostrando que el desarrollo ha sido el adecuado y ha cautivado no solo a los amantes del género, sino que también ha sembrado esa curiosidad a otros que no gustan de esta clase de películas.

¿A que iba con todo esto? El terror es uno de los pocos géneros que sabe como reinventarse, y lo sigue haciendo en comparación de otra clase de películas, y para todos los que son fans, esto es algo bueno, ya que con ello, se afirma que hay una corriente de autores, que llegan con ideas frescas y saben lo que quieren mostrar, como ha sido el caso de este filme, que ha sido una completa sorpresa, ya que no me esperaba ver algo tan interesante y redondo en su ejecución. Si bien, como todo en la vida, nada es perfecto, lo cierto es que estamos ante un producto digno de verse, y admirarse, y que ya le pongo el rótulo, al menos hasta este instante, de estar ante la mejor película de terror del año.

La historia se inicia en el pueblo de Maybrook, cuando a mitad de la noche, un grupo de niños, sin razón alguna, abandonan sus hogares y desaparecen en la penumbra de la oscuridad, como si alguien los estuviera llamando. Este inexplicable hecho, deja consternado tanto a los padres como a los habitantes del pueblo, ya que todo lo que sucede es, sumamente misterioso. Lo raro de todo este asunto, es que los niños desaparecidos, pertenecen todos a un mismo salón de clases, dirigida por la profesora Justine, a quien muchos señalan como la culpable del hecho. De esta manera, ella empieza a ser el blanco de muchos padres, quienes la hostigan y la amenazan, y por tal, debe mantener un “perfil bajo”. Sin embargo, con el paso de los días, tanto Justine como los padres de los niños, desean terminar con esta pesadilla, e inician su propia investigación. Pero, con lo que se encontrarán, es que todo este misterio lleva a algo más oscuro y siniestro de lo que jamás hubieran imaginado.

En 1987, dentro del trailer de ‘Hellraiser’, se mostraba un mensaje de parte del gran Stephen King, mencionando “He descubierto el futuro del terror. Su nombre es Clive Barker”, en base al filme en cuestión y lo que se nos mostró en aquella oportunidad, siendo algo nuevo en todo sentido, y de corte original. En el caso de la segunda película de Cregger, se podría decir algo similar, tal vez algo exagerado para algunos, ya que este filme ha jugado con varios géneros en su haber, como el terror mismo, el suspenso, el thriller policíaco, hasta pasando por la comedia negra, dejando entrever que no estamos ante una cinta convencional, sino que posee una mezcla de varios géneros, y dejarla solo en una, sería algo ilógico, aunque seguramente, un gran sector, caerá en el rótulo de llamarla como “una simple película de terror”. Cada uno tendrá su manera de clasificarla, eso es seguro.

El filme está construido, no de forma lineal, sino dividida en diversos episodios, centrándose en los personajes más importantes de la historia, pero todos ellos guardando alguna relación, formándose así una especie de rompecabezas, dándonos ciertas pistas de lo que pueda pasar luego, aunque tampoco nada de un solo golpe, sino como algo que se va armando de a pocos, para que en el tramo final, todas las piezas encajen dándonos el resultado, para algunos el deseado, mientras que para otros, tal vez, todo lo contrario.

Cregger se ha asegurado en construir cada personaje de una manera que reflejen a simple vista, ser alguien distinto a lo que son realmente. Por ejemplo, el personaje de Justine, a cargo de Julia Garner, si bien se siente afectada por el hecho de la desaparición de toda su clase, desea cooperar en todo lo que se pueda, pero por temor a ser víctima de la muchedumbre, decide “no hacerlo”, y emprende su propia investigación, aun así, deba hacer cosas que una persona normal no lo haría. Por otro lado, Archer, uno de los padres afectados por esta situación, interpretado por Josh Brolin, es el que comanda, de una manera, esta cruzada por descubrir por sus propios medios porque se dio esta situación. Desde seguir a Justine y hostigarla, hasta el punto de cumplir con ciertas pistas que se encuentra en el camino, dejando entrever que, tal vez, ella no tenga nada que ver, sino sea otra “víctima” en todo este desarrollo. Por supuesto, que Archer, también debe salir de su zona de confort para conseguir todas las pistas posibles.

En el medio hay otros personajes que también cumplen una parte cabal, como son los casos de Marcus (Benedict Wong), Paul (Alden Ehrenreich), James (Austin Abrams), y a un niño que no había mencionado, que también se encuentra inmiscuido en todo esto, como es el caso de Alex (Cary Christopher) quien es el único, además, de la clase que no desapareció, lo que lleva a preguntarnos, ¿Por qué no desapareció? O ¿Qué misterio existe alrededor de él?

Se puede ver que la realización ha sido muy bien estudiada en varios aspectos, con el objetivo de no mostrar algo de manera anticipada, aunque todo ello, habrá sido un completo dolor de cabeza, ya que se pueden notar algunos agujeros que no pudieron taparse a tiempo. No son muchos ciertamente, pero no se puede buscar la perfección en todo. Hay que decir que hay escenas que quedan bien grabadas en la mente, como aquella en la que Justine ingresa a un supermercado y, ciertamente, empieza a ser amenazada de una manera que no nos imaginábamos. También existen golpes de efecto entre otras, que ya son clásicas dentro de esta clase de historias, pero lo bueno es que no están incluidas de manera gratuita, sino que tienen una verdadera razón de ser, y eso se ve muy gratificante, pues en ese instante uno se da cuenta que no está ante un proyecto convencional, sino a uno que desea, y lo logra, colmar con nuestras expectativas.

La Hora de la Desaparición es una de esas grandes sorpresas que uno no esperaba, y que bueno que fue así, ya que nos sacó de aquella zona, donde vemos ciertas películas con temas repetitivos y sin mostrar mucha originalidad, y de repente tenemos en frente, un proyecto que hace que te sientas bien por haber pagado, y con gusto, el precio de la entrada. Fue algo digno de ver, sin llegar a la perfección, como nada en la vida, dándonos uno de esos viajes que así nada más, no se ve dentro del cine.

Desde ya espero con ansias lo nuevo de Cregger, imprimiéndole ese gran sello suyo que desde ya se pude identificar, y que, esperemos, supere lo visto aquí y en ‘Bárbaros’, aunque, valgan verdades, el efecto de esta cinta, deseo tenerlo en mi mente por un buen tiempo más. ¿Qué película del género tendremos de aquí a finales de año? No lo sabemos, pero sin duda, si estan deseando estar a la par, tienen aquí una gran competencia.

Calificación: 3.9 de 5

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