Luego de habernos dado una grata sorpresa en el 2020 con ‘El Hombre Invisible’, el director, productor, guionista y actor, Leigh Whannell, ha tenido el encargo de traer de vuelta, a otro monstruo clásico del cine como es el caso del Hombre Lobo, en una nueva versión con la cinta titulada, simplemente, Hombre Lobo (Wolf Man), el cual es uno de esos extraños casos, donde el público puede recibirla de buena manera, o en su defecto, verla como un producto que no llegó a satisfacerlos del todo. Esto es algo que sucede muy a menudo dentro del mundo del cine, pero en esta oportunidad, el filme da pie a este debate.
La historia nos presenta a una familia compuesta por Blake (Christopher Abbott), su esposa Charlotte (Julie Garner) y su pequeña hija, Ginger (Matilda Firth), quienes se dirigen al campo, hacia la casa en la que Blake vivió de niño, luego de haber recibido la noticia que su padre ha fallecido. Él, además, ve esto como una oportunidad que su familia vuelva a estar unida luego de algunas dificultades. Cuando están en la ruta, sufren un aparatoso accidente luego que Blake viera algo, o a alguien, en el camino, y tuvo que realizar una maniobra arriesgada para no dañarlo. Para su fortuna, su familia no resultó con heridas graves, pero él parece no estar bien, ya que, con el paso de los minutos, empieza a sufrir ciertos cambios de personalidad, que preocupan mucho a los suyos.
Luego de haberse refugiado en la casa, debido a la presencia de alguna especie de animal salvaje rondando el lugar, no saben si este ha tenido contacto con Blake, cuya condición empieza a tornarse agobiante, puesto que, no saben cómo actuar frente a este mal que le aqueja. Sin embargo, no están seguras si Blake se volverá alguien peligroso para ellas, y lo mejor sea no estar muy cerca, aunque afuera de la casa, un peligro mucho mayor los acecha.

El filme gira en torno a Blake, al mostrarnos en los primeros minutos, como fue su niñez, muy dura por cierto, ya que solo tenia a su padre para que viera por él, y su relación puede verse como la de un rey ante su súbdito, es decir, se tenían un “cariño” muy distante. Ya en su etapa como adulto, y ahora responsable de una familia, no desea cometer el mismo error que su padre tuvo con él, de ser alguien distante y no darle el suficiente cariño que merecía ahora con su hija, quien ve en él a un gran padre.
Esto puede verse como un buen preámbulo para comprender luego lo que Blake debe pasar cuando llegue el momento de su mutación, y la relación con su familia, cambie drásticamente. Sin embargo, justamente esto, es lo que no está del todo bien trabajado, ya que, a pesar de algunas buenas intenciones, no logramos empatizar con ninguno de estos miembros, y todo se concentra en saber cómo Blake se transforma en Hombre Lobo y que es lo que hará cuando el proceso termine y esté, cara a cara con su esposa e hija.
La idea de Whannell, acerca de centrarse más en como un hombre pierde su humanidad, para sacar a flote su lado animal, como un lobo en este caso, puede estar muy bien, pero no logramos conectar ni con Blake, y luego con el “Hombre Lobo Blake”, ni con su esposa Charlotte, quien empieza a verlo como una amenaza y debe sacar a la luz toda su valentía para defender a su pequeña hija de su propio padre, porque se decidió que todo suceda en una sola noche, y que en cuestión de horas todo se resuelva, lo que no deja espacio para conocer, un poco mejor, como va cambiando también el comportamiento de los demás involucrados ante este mal.

Christopher Abbott, a quien vimos en ‘Pobres Criaturas’ el año pasado, carga con el peso del filme y lo hace bien, tal vez por momentos no convenza lo que vemos, pero llegado al clímax de la historia, se convierte en una verdadera máquina. En cuanto a Julie Garner, la vemos al principio en un papel de ser alguien sumisa pero responsable con los suyos, y debo decir, que no me convencía lo que veía, hasta que, al igual que con Abbott, llegado el momento, cambió, radicalmente, su postura, cumpliendo ambos en sus roles.
Si hay una película la cual le debe toda su inspiración, indudablemente esa es ‘La Mosca’, pues somos testigos como esta enfermedad, empieza a consumirlo poco a poco, junto con los cambios en su comportamiento además de como su cuerpo empieza a manifestar mutaciones o transformaciones, derivando luego en el verdadero monstruo. Lo negativo de esto, como bien se mencionó, es que todo pasa tan rápido que al final, no te importa mucho lo que a ellos pueda sucederles.
De esta manera, Hombre Lobo puede verse como un filme disfrutable, si es que solo se va con la idea de querer ver solo al Hombre Lobo y nada más. Lo malo es que, si van con eso en mente, pueden llevarse una gran decepción, ya que, al ser un elenco muy corto, no esperen ver mucha acción ni litros de sangre en el proceso. Digamos que estamos ante un Hombre Lobo que puede ser disfrutable, más allá de solo los amantes del terror, lo que pueda restarle algunos puntos. Tuvieron la idea, pero no supieron ejecutarla de una buena manera. Una versión que queda en debe.
Calificación: 3.2 de 5

Co-Fundador y Director de Exorcine. Profesional en Ciencias de la Comunicación. Redactor y Editor de Videos. Fanático del Cine de Terror





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