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‘Good Boy’: El Mejor Amigo del Hombre

octubre 28, 2025

En el mundo del cine, las películas que tienen a un perro, como verdadero protagonista, hemos tenido varias y de todo tipo. Podemos citar algunas como las varias versiones de ‘Lassie’, ‘Beethoven’, ‘Marley y Yo’ o la lacrimógena ‘Hachiko’. Si tienen algo muy en común estos títulos, como otros, es que, al can, mayormente, se le ve en cintas de comedia, aventuras o, en todo caso, una de drama, hechas especialmente, para que el público se identifique con el animal, provocándole una pena extrema por el tema que se toca, con la única intención de llegar a su casa y abrazarlo (para los que tengan uno), o en todo caso, querer adoptar o comprar uno en el proceso.

Sin embargo, cuando empecé a saber la existencia de una película de terror llamada Good Boy, la cual iba a tener a un perro como protagonista, y lo más original de todo, grabado desde su punto de vista, llamó de inmediato mi atención, y supongo que la de muchos. Obviamente, han existido perros dentro del cine de terror, no se malentienda, algunos de villanos como, por ejemplo, ‘Cujo’, ‘La Profecía’, o ‘La Cosa’, aunque también los hemos tenido como compañeros de una familia, como puede ser en ‘Poltergeist’, ‘El Conjuro’ o en ‘Elvira: La Dama de la Oscuridad’.

El caso de Good Boy llega como una alternativa a todas estas nuevas corrientes que se dan dentro del cine de terror, con una historia original, pues lo que aquí plasma es la de acompañar a su amo, Todd, quien padece de una misteriosa enfermedad, hacia una antigua casa en el bosque, que le pertenecía a su abuelo. Una vez en ella, Indy (el nombre del perro), empieza a percibir lo que, difícilmente le cuesta al ser humano, como son extrañas sensaciones, oscuras presencias, y un aura, totalmente negativa, ya que el lugar tiene una gran carga de muerte a su alrededor. A Indy, lo único que le queda, es proteger a su amo de todo este mal que existe, sin embargo, a pesar que su instinto es la de salvaguardarlo, por otro lado, no conoce que todo esto pueda derivar en algo que él, difícilmente, pueda vencer.

El perro es llamado, comúnmente, y desde, seguro, los primeros tiempos de la humanidad, como “el verdadero amigo del hombre”, pues su amor innegable para con su amo, o su familia, así como su lealtad, son algunas de las grandes virtudes que poseen estos queridos animales, que ya quisiéramos ver en algunas personas, pero, lamentablemente, aún tenemos muchas cosas por aprender. En este caso, Indy, que en realidad es el perro del director Ben Leonberg, debe luchar contra toda adversidad por proteger a su más grande amor, que es Todd, pues sabe que está en constante peligro, sin saber a ciencia cierta de qué, ya que no posee un registro como la muerte, pero aún así, hará hasta lo impensado para que sobreviva.

Leonberg, contó en varios entrevista, que realizar el filme le demandó cerca de tres años, pues quería que su propio perro fuera el protagonista. Se dice que incluso, había días que solo podía registrar tomas de solo unos segundos, ya que el tratar de capturar la realidad del asunto, tomaba bastante trabajo, y su objetivo era la de ver a Indy hacer todo de forma natural, sin que él supiera por supuesto, que estaba siendo el protagonista de una película, pues supongo que para él, todo esto haya resultado ser parte de un juego más entre amo y mascota.

El proyecto, por supuesto, no posee un gran presupuesto, y esa puede, o no, ser una de las razones del porqué no se utilizó un perro más acostumbrado a esta clase de actividad, y con un currículum de varios títulos a cuestas, pues el trabajo hubiera sido más rápido, y tal vez, más sencillo. De por sí, igualmente, trabajar con perros actores, tampoco debe ser algo tan simple, muchos de ellos dependen de la orden que le haga su adiestrador, pero en este caso, Indy solo tenía que hacerle caso a su propio amo para conseguir, de alguna manera, la toma que quería. Debe haberle costado varias gotas de sudor, pero el resultado nos muestra que Indy resultó ser todo un profesional en la materia.

La atmósfera, desde un principio es de una total incomodidad, pues vemos a Indy junto con su amo Todd, pero este, posee una enfermedad, la cual nunca se nos revela, que le hace desvariar y comportarse, a veces de forma extraña. Por tal, decide irse lejos para ver si puede lidiar con todo lo que posee, pero este nuevo hogar, parece que no es la respuesta que buscaba, pues el lugar tiene una gran carga de negatividad empezando que la mayor parte que vemos, sucede de noche, lleno de oscuridad y con la presencia de intensas lluvias. Todo esto confluye a que, no veamos, muchos momentos de paz y tranquilidad, pues Indy es testigo de ver cosas, digamos paranormales, sin saber, en realidad, lo que son.

Lo más interesante de la cinta, es, claramente, estar a la misma altura de la mirada de Indy, pues la cámara no está colocada a una altura, valga la redundancia, normal por así decirlo, y es por eso, que, prácticamente, no vemos los rostros de las personas, principalmente la de Todd, hasta llegado el momento que es, verdaderamente, necesario. Las tomas de primer plano de sus ojos también son de elogiar, o aquellas donde él está recostado sin hacer nada, pero mantiene la mirada fija a algo que, claramente el humano no lo ve, pero sus instintos le dicen todo lo contrario. Indy lo sabe, y tratará de mantenerlo alejado todo el tiempo que pueda, aún así, deba hacer lo impensado para que aquello no llegue a Todd.

El terror, visto desde los ojos de un perro, ha sido algo muy original de ver, pues la sensación que me deja, es que para Indy, su mayor miedo no es que se aparezca una extraña presencia, o sentir alguna sensación de algo que lo rodea, sino que falle en proteger lo que más quiere en el mundo, que es a Todd. Por tal, considero que es un nuevo proyecto, que nos lleva a decir, una vez más, que no merecemos a los perros, pues ellos hacen lo que muchos humanos no harían, a excepción, tal vez, de nuestras familias. Una nueva y gran prueba, esta vez desde el terror, tenemos en frente de aquel gran refrán que dice “el perro es el mejor amigo del hombre”.

Finalmente, esta película, de lo más experimental, aunque, si el término lo vale, me pareció más como un extenso cortometraje, ya que por tratar de que sea un largo, peca en repetir ciertas cosas sin arriesgarse, lo que si hubiera resultado algo agotador, y con un resultado distinto tal vez, si hubiera sido más larga, pero, con una duración, de solo 70 minutos, se pueden dejar pasar, ya que ver a Indy, que es el verdadero sostén de la historia, y, especialmente, tratar de saber cuál será su destino al final, compensa la entrada. Estamos en presencia de un filme que no tardará mucho en convertirse en una cinta de culto, y de seguro, abrirá una puerta a ver otras cintas del mismo estilo. 

Calificación: 3.6 de 5

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