Mi primera reacción cuando supe de las primeras noticias acerca de Dollhouse: Muñeca Maldita, fue la de una versión, un tanto parecida, tal vez a ‘Annabelle’, idea que se reforzó al ver luego su póster. Por otro lado, también reparé que esta nueva cinta de terror proveniente de Japón, no podía presentar algo tan simple, como si lo hace los Estados Unidos, ya que algunas de sus películas suelen ser solo para entretener, sin dar una gran explicación al respecto. Por otro lado, el cine asiático, tiene una mentalidad muy distinta de ver las cosas comparada con la cultura occidental, pues, casi siempre, suele ahondar en lo profundo de estas para entregarnos algo digno de ser apreciado.
Debo reconocer que al principio tuve una idea equivocada de Dollhouse: Muñeca Maldita, ya que lo que entregó fue algo, muy distinto al común denominador que vemos por estos lares, pues es una cinta que explora un fuerte drama, llevándolo al campo del terror de una buena manera. Sinceramente, debo decir que mi apreciación ahora es positiva, aunque claro está, que no todo puede estar dentro de la perfección.
La historia nos presenta a un matrimonio compuesto por Yoshie y Tadahiko, quienes viven con su pequeña hija llamada Mei. Un día, mientras Mei y sus amigas juegan al escondite en su casa, Yoshie tiene que salir a la bodega a comprar algunos productos, dejándolas solas por un momento. A su regreso, nota que no hay nadie en su casa, pues todas las niñas han regresado a sus hogares, sin embargo, el paradero de Mei es desconocido y se teme lo peor. Yoshie llama a la policía e inspeccionan la casa, pero no hallan nada, pero estarán alertas ante cualquier novedad. Yoshie se dirige hacia un cuarto de la casa, y por accidente, halla a Mei dentro de la lavadora sin vida, ya que al parecer lo habría utilizado de escondite, pero al verse atrapada, murió ahogada.

Ha pasado un año de esta tragedia, y Yoshie no logra superar su pérdida, pues se culpa de lo sucedido. Como una manera de mejorar su vida, asiste a un grupo de terapia en el hospital donde trabaja su esposo. Los días pasan, y Yoshie, mientras se encuentra en una feria, se topa con una singular muñeca a la que compra y la lleva a casa, transformándola en una versión de Mei. De esta manera los tres conviven como si fueran una familia feliz, a pesar que el resto los ve como disfuncionales. Este acto llega a su fin, cuando Yoshie da a luz a una niña llamada Mai, dejando a la muñeca de lado, encerrándola en el closet.
Cinco años han pasado, y nadie se acuerda de la muñeca, hasta que Mai la encuentra en el closet, y empieza a compartir cosas con ella como si fueran grandes amigas. Es más, la comienza a llamar Anya, aunque Mai menciona que la propia muñeca le dijo que así se llama. Los siguientes días, empiezan a suceder cosas misteriosas dentro de la casa, pues la muñeca, al parecer no sería un simple juguete, sino que en su interior se esconde algo siniestro que poco a poco empieza a despertar. Lo que “ella” pide es ser la única hija para esta familia, y hará de todo por conseguirlo. Este cuento de una familia feliz, empezará a tornarse en uno de terror.
El director, y también guionista de la cinta, Shinobu Yaguchi, quien es más conocido dentro deL cine japonés por presentar cintas de corte de comedia o musical, explora ahora un género, prácticamente, nuevo para él, pero aquí lo llamativo es que no le corre al riesgo, y lo toma de muy buena manera, ya que se puede notar una gran preparación en cada una de sus escenas. Yaguchi se ha tomado la molestia de darse un tiempo en investigar bien su proyecto y no lanzarse a la piscina sin agua como bien se dice, para no caer en el terreno de lo sencillo y lo fácil, ya que lo que busca es darle un gran sentido a la muñeca y ver como va evolucionando en cada paso que dé, es decir, las cosas que van sucediéndole a esta familia y como esto les va afectando en el proceso.

La película, en realidad, se toma un tiempo en mostrarnos las cosas. Todo está bien trabajado para ser, meramente explicado, y no quedando muchas piezas fuera del rompecabezas. Tal vez esto, para algunos, lo vean como algo lento de ver, ya que lo llamativo aquí es ver lo que hace la muñeca, que al final de cuentas es una mezcla de Annabelle con Chucky, pues aparte de estar poseída por, al parecer, un demonio de hace un tiempo atrás, también tiene vida propia, pues en algunas escenas, Yoshie cree que los pasos que escucha son de Mai, cuando en realidad, son de Anya, dejándola con la incógnita de si se está volviendo loca, o la muñeca no es, simplemente eso, una muñeca.
Si debo incluir cierta inspiración para la creación de este filme, esa debe ser sin duda ‘Ringu’, o ‘El Aro’ si gustan, pues cuando empieza la parte de las investigaciones, y la causa del porqué la muñeca está “viva”, esta se remite a casi a una historia muy parecida, pues el juguete ha ido de mano en mano por un tiempo, dejando una estela de terror y muerte a su paso, cuyo origen estaría ubicado en una isla del Japón. Por supuesto, esto no la hace menos, ya que su trato es muy distinto, aunque algunos la pueden ver como su “talón de Aquiles”, cosa que no creo que deba afectarla.
Si gustan de esta clase de películas, Dollhouse: Muñeca Diabólica podría ser una muy buena opción. Si, debo admitir que existen escenas un tanto largas que puedan aburrir, incluso se pueda sentir que dice mucho para lo que se muestra, pero es una buena alternativa, sobre todo para ver en estas fechas donde el terror está a flor de piel por la llegada de la nueva temporada de Halloween.

Finalmente, Anya podría compartir la mesa junto a Chucky o Annabelle sin problemas, pues las manifestaciones que realiza son de elogiar. El cine japonés, o mejor dicho asiático como mencioné, tiene otra manera de ver las cosas, ya que suelen ir más allá de lo que uno ve. Luego de tanto tiempo en este negocio, aún suelo subestimarlos.
Calificación: 3.5 de 5

Co-Fundador y Director de Exorcine. Profesional en Ciencias de la Comunicación. Redactor y Editor de Videos. Fanático del Cine de Terror





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